Uno de los cantares más contados por los trovadores en las ferias y pueblos en la Edad Media fue el de las 100 doncellas y las siete mancas del pueblo de Simancas, historia en la que se mezclaban sucesos reales con partes propias para la ocasión del cuentacuentos.
Hubo un tributo impuesto sobre el rey de León impuesto por Abderramán I, por haberle ayudado a conseguir la corona, el rey era Muragato, consistía en entregarle 100 doncellas de su reino, sucedió a finales del siglo octavo, este desgraciado tributo se repartía entre las distintas villas y ciudades de León, a Simancas le correspondían siete.
El detestable rey de León fue asesinado por sus nobles y el humillante tributo fue sustituido por dinero por los reyes que le sucedieron, pero Abdderramán II volvió a reclamar el antiguo tributo a Ramiro I, este accedió para evitar una invasión y en el sorteo de Simancas le correspondió a las doncellas Leonor, Lucía, Laura, Eva, Isabel, Yolanda e Inmaculada, pero ellas acordaron desfigurarse para no ser agradables para el califa de Cordoba y decidieron cortarse la mano izquierda todas ellas, por eso en el escudo de Simanca aparecen siete manos en honor a las siete doncellas, que el califa decidió rechaza pidiendo otras enteras, a lo que no accedió Ramiro I, haciendo caso del pueblo y nobles que pidieron rebelarse contra el humillante tributo.
El 23 de mayo del año 844 tuvo lugar la batalla de Clavijo entre moros e hispanos cristianos del reino de León cerca de Logroño, se dice que el día anterior a la batalla se le apreció a Ramiro I el Apóstol Santiago quién prometió ayuda al día siguiente para derrotar a los moros por lo que el rey de León hizo el "Voto de Santiago" según el cual una parte del botín de las batallas libradas a los moros sería siempre para el Apóstol Santiago y no volver a pagar tributo alguno en doncellas.
Cuentan las crónicas de Simancas que las doncellas ingresaron en un convento, celebrándose el 6 de agosto el episodio histórico.
En consecuencia, en los primeros tiempos de los reinos cristianos de ascendencia hispano visigoda estuvieron sometidos a los designios del califato de Cordoba de una manera casi servil para poder simplemente sobrevivir como tal, toda esta servidumbre fue desapareciendo a medida que desaparecía el califato y se convertía en reinos de taifas, para transformarse los distintos reinos cristianos en una sociedad guerrera y feudal que fue la que arbitró las relaciones entre los distintos reinos, bien fueran de religión islámica o cristiana, que tuvo la virtud de preparar a unos caballeros y unos guerreros listos para la conquista y evangelización, desde el momento mismo que se descubrió la existencia del Nuevo Mundo. ¡ Todo porqué tenían claro que no podían volver a la situación inicial en la que nacieron los reinos cristianos hispanos !.
La Espada Ropera nace en Toledo como una conjunción de conocimientos y técnicas de los herreros de origen musulmán que se trasladan a Toledo como consecuencia de la caída del Reino de Granada a finales del siglo XV, ellos conocían el trabajo del acero que se hacían en Damasco, técnica exportada también a Japón para obtener la espada del samurai, y donde ya practicaban de antiguo el damasquinado, pero que al caer el reino nazarí granadino se vieron obligados a emigrar a la corte castellana para poder continuar con su profesión.
Julian del Rey, " El Moro ", fue un morisco converso del gremio de los herreros toledanos apadrinado por el mismísimo Rey Fernando el Cátólico, en Toledo, y que ante las demandas de nobles fundamentalmente, que solicitaban espadas duras, flexibles y de poco peso, a imagen de las propias de las que relataban las novelas de caballería de la época, ideó la forma de dar ligereza y flexibilidad a las espadas, en principio se estableció en la calle de las Armas de la ciudad castellana y allí durante el proceso de forja, temple y revenido de la hoja de la espada ideó el sistema de forja de una hoja de tres capas, las exteriores de hierro y la interior de acero, que con los sucesivos tratamientos de temple y revenido, consiguió flexibilidad y al mismo tiempo ligereza de la hoja de la espada.
Como la imitación es un mal muy antiguo, para evitar la copia de su espada Julian del Rey fabrico un sello de estampación propio, un perrito corriendo que hizo únicas sus espadas y creando así la imagen de marca.
El secreto de su producto estaba en el tiempo empleado en enfriar la espada, que Julian lo materializaba en una oración que murmuraba mientras sumergía la hoja en agua para enfriarla.
Así que de esta marca se hizo famosa, hasta tal punto, que Cervantes la cita en el Quijote al referirse a la espada de Don Quijote que no era de las que llevaban la marca del perrillo.
Había un dicho entonces: "Donde un español no llega con la mano llega con la punta de su espada". La verdad es que en una época en la que las armas de fuego no tenían ninguna precisión, los soldados de los tercios y los conquistadores eran temibles.
Las pruebas a las que se sometía una espada Ropera de acero toledano, eran cuatro:
-La primera era doblarla con las manos cogida de la espiga y apoyando la rodilla en ella y al soltarla que se recuperase,
-La segunda consistía en hacer un circulo en una plancha de plomo.
-La tercera era hacer una "S" en la citada plancha, con las dos pruebas se comprobaba el temple.
-Por último se golpeaba con ella un casco de hierro.
La espada ropera luego se contemplaba sobre un cojín por si tenía alguna mella y se procedía a colocar la cazoleta los gavilanes con la bigotera, la empuñadura y el pomo que eran propios de la espada ropera. La cazoleta , con la bigotera y la empuñadura protegían la mano del duelista, los gavilanes servían para trabar la hoja del rival, la espada ropera se la decía de mano y media, con un largo de 1 metro y 10 centímetros.
La espada ropera no era solo un adorno de distinción y elegancia de la época, era un arma de duelo, que podía ser a primera sangre o a muerte, tanto la una como la otra tienen una serie de técnicas que se llaman tretas y su conjunto forman lo que es un arte militar.
" La Destreza" es y era una técnica de los siglos XVI, XVII y hasta el siguiente XVIII, que consistió en una serie de tretas ejecutadas de forma reglada, estaba la Destreza Vulgar que no tenía reglas fijas y la Verdadera que se basaba en tretas, en ellas se señalaban círculos para moverse y desplazarse sobre ellos en función de las áreas marcadas por las circunferencias de las Roperas de los contrincantes, aunque más bien eran esferas del radio con el brazo más esas espadas de cada uno de los contrincantes, con sus líneas y ángulos laterales de ataque, con desplazamientos al rededor del contrario. La cuchilla de la espada se dividía y divide en nueve partes y el apoyo o fuerza se ejerce en una de ellas para vencer la resistencia contraria, cuanto más cerca de la punta se ejerza la fuerza de la espada del contrincante y más próxima a la taza nuestra , menor resistencia y más posibilidad de desplazar el arma contraria para abrir hueco en la defensa, también es necesario el bloqueo del arma contraria, mediante el giro alrededor de ella en sentido contrario a las agujas del reloj y el desplazamiento de la propia hacia la del contrario, apoyándola en la taza o los gavilanes de la nuestra para acceder al cuerpo del oponente.
La Destreza Verdadera esta contemplada en la obra de don Jerónimo Sánchez de Carranza, "Filosofía de las armas de su destreza de agresión y defensa cristiana" y esta basada en la geometría y la matemática que desarrolló posteriormente Luis Pacheco de Narvaez en obras publicadas después y basadas en la primera. En las tretas que explica la Destreza Verdadera se encuentra implícita la Destreza Vulgar o primitiva.
Las tretas de la Destreza Verdadera o de la Común están enfocados a los duelos con espada Ropera, de espada Ropera y daga de Vela y por último espada Ropera y capa explicando de forma geométrica los movimientos y como desarrollar las tretas que inicialmente eran Destreza Común:
-"El quiebro,el atajo, el golpe de espada, la estocada de puño, la torneada, medio tajo, la final...."
La defensa en el duelo estaba en el desplazamiento del duelista y en la disposición invertida de la ropera y mediante un giro de brazo y cuerpo, para poder desplazar las estocadas contrarias, desviando la del adversario o bloqueando los posibles tajos lanzados por el adversario, al cruzar la nuestra en la trayectoria de la suya. No es aconsejable la entrada en la esfera o círculo del rival sin haber bloqueado previamente el arma del rival.
Todo surge por las coincidencias entre las vidas de ambos personajes, la aparición de unos Colón en San Salvador de Poio en Pontevedra, por la gran cantidad de topónimos de lugares que Cristóbal Colón da nombres en su descubrimientos que parece que hacen referencia a lugares de las Rías de Pontevedra y a la firma que utilizaba Cristóbal Colón, ademas de un examen de caligrafía de los dos personajes en el que los peritos califican la escritura de la misma persona.
Pedro Álvarez de Soutomaior o Pedro Madruga, nombre puesto por empezar temprano las escaramuzas guerreras o porque en un litigio de tierras con otro noble, acordaron que las tierras que recorrieran a caballo cada uno desde el amanecer hasta que se encontrasen serían del feudo de uno u otro de ellos, y como en él de Pedro amanecía antes, él consiguió más terreno, de hay nace el " Madruga, Pedro, Madruga ".
Fue hijo natural de Fernán Yañez de Soutomaior y parece que de la noble de Constanza de Zuñiga en Pontevedra en 1430, pero se ha afirmado que la madre era una tal Constanza Gonsalvez de Colón y que ella le puso de nombre al niño de Cristobal Colón, apellido que aparece registrado en San Salvador de Poio, Pontevedra de procedencia francesa de corsarios llamados Collón que llamaron una l de la ll.
Sin Embargo, el padre Fernán Yañez de Soutomaior cuando reconoce a su hijo natural le llama Pedro, teniendo el niño no más de 8 años, desde el primer momento momento y manda entregar una cantidad a su madre, por cierto no muy larga para ser noble, doscientos florines de oro y de dicha ley y cuño de Aragón, si era de la familia Zuñiga no creo que les pareciera apropiada la indemnización.
Se le adjudica al tal Pedro Madruga la introducción de las armas de fuego en Galicia en la lucha contra los Irmandiños.
Cuando su padre muere, Fernán Yañez de Sotomaior, le sucede su hijo legítimo Álvaro Paez de Sotomaior que muere sin descendencia pasando el ducado de Soutomaior a su nombre por decisión de su medio hermano Álvaro.
La decadencia empezó con la guerra de Sucesión entre Isabel y la llamada Beltraneja, pues tomó partido por la segunda y tras la batalla de Toro, sus partidarios tuvieron que tomar el camino de Portugal y entre ellos estaba Pedro Madruga. A partir de ese momento se empieza a confundir la figura de Pedro Madruga con la de Cristóbal Colón, los Sotomaior habían sido siempre navegantes. En el escudo familiar del descubridor de América existen cinco anclas que significan que cinco de sus miembros fueron almirantes y él lo era con los otros cuatro de los Soutomaior, hacen cinco anclas del escudo Colón, de hecho el aprendió con la parte de su familia portuguesa, también se dice que se dedicó al corso al servicio de Portugal, que pudo coincidir con la parte de vida de Cólón en este país, lo curioso es que Cristobal Colón nunca escribió en italiano ni en ninguna de sus lenguas, solo lo hizo en castellano y con deformaciones galaico-portuguesas al escribir en ella. Don Ramón Sánchez Pidal hace un estudio filológico de la escritura de Cristóbal Colón y dice que no encuentra rasgos de lenguas italianas, pero si portuguesas y gallegas y posteriormente grafólogos comparan escritos de los dos y certifican su absoluta coincidencia.
El caso es, que ambos dos marchan a Castilla para entrevistarse con los Reyes Católicos, en las mismas fechas el uno para recobrar sus derechos y el otro para exponer sus proyectos de descubrimiento y los dos se entrevistan con personas que son conocidas o familiares de los Soutomaior para conseguir la Audiencia Real, esta por cierto no se concedían nada más que a miembros de la más rancia nobleza y los dos sostienen una entrevista con Isabel y Fernando, a partir de la entrevista Pedro Álvarez de Soutomaior o Pedro Madruga desaparece de escena, y Cristobal Cólon se convierte en Almirante de la Mar Océana y Virrey de las Indias, parece como si hubieran llegado a un acuerdo sobre títulos nobiliarios. Pedro Madruga encuentra la muerte de una manera extraña en octubre de 1486 en Alba de Tormes.
El hijo de Pedro Álvarez de Soutomaior, Álvaro, en su testamento hecho en 1491 pide el traslado de los restos de su padre Pedro Madruga y de su madre a la capilla que hizo en la Catedral de Tuy, con lo que si solicita esto antes del descubrimiento de América, los restos no son los de Cristobal Colón.
Sin embargo, el Almirante de la Mar Océana firmaba de una forma curiosa:
,S,
. S. .A. .S.
X M Y
X PO FERENS
Coloca las letras representando la gráfica de una casa noble, donde:
.S. - SOUTOMAIOR
.A. - ÁLVAREZ
.S, - SOUTOMAIOR
X - XUAREZ
M - MENDEZ
Y - YANNES
X - XRISTOVO
P - PERO
FERN- FERNÁNDEZ
ENS - YANNES
Entonces:
S. Y .- Soutomaior Yannes (padre).
.A. M.- Álvarez Mendez (abuelo )
.S, X .- Soutomaor Xuarez (bisabuelo)
X PO FERENS .- Xristovo Pero Fernaández Yannes (¿Cristobal Colón?)
Según la investigación del capitán Philippot Abeledo.
La teoría nace con Celso García de la Riega en el siglo XIX y tras años tiene más visos de realidad, últimamente 80 expertos peritos aseguran que Cristóbal Colón y Pedro Madruga son la misma persona, el único sitio donde sea encontrado en apellido Colón como tal es en el Poio (Pontevedra), no Colombo u Colom,
Hechas todas estas consideraciones queda en manos de investigadores la determinación de un misterio que ha intrigado a generaciones, pero está claro que había que encontrar la causa de la ocultación de los datos por parte del Descubridor, siendo lo expuesto una razón lógica y posible de esa ocultación, pues Pedro Madruga se enfrentó a los Reyes Católicos, frente a sus archienemigos los Fonseca, de lo que resulta además que los amigos y enemigos de Pedro Madruga y Cristóbal Colón fueron los mismos, como Madruga o como Colón.
El Concilio de Trento se desarrolla a partir de la mitad del siglo XVI, durante un periodo de dieciocho años, debido a guerras y epidemias durante esa época convulsa de la Europa del Renacimiento y en él los teólogos hispanos de la Edad Moderna alcanzaron cotas muy altas del pensamiento cristiano.
El origen del Concilio se encuentra en la crisis producida por la rebelión de Lutero y el apoyo que encontró en los príncipes y nobles del Sacro Imperio, que vieron la oportunidad de apoderarse de los bienes de la Iglesia, frente al apoyo que le presto a ella el emperador del Sacro IMperio Romano Germánico, Carlos V, así como las sucesivas rebeliones que se desencadenaron a continuación y que rompieron la unidad religiosa en Europa.
Al final de la Edad Media la Iglesia de Roma había llegado a una gran degeneración, sus papas, obispos, prelados y sacerdotes estaban en ella más por los bienes terrenales que se conseguían que por la salvación de sus almas, pues se cometían en su nombre toda clase de abusos, y por el poder que representaba y representa ella misma.
En 1517 Lutero clava sus 95 tesis en Wittenberg , en las que describía sus ideas para la salvación solo por la fe y contra la venta de indulgencias para salvar el alma, desembocando en la reforma protestante después de la dieta de Worms, donde Carlos V y Lutero enfrentaron sus distintas ideas sobre respectivas ideas sobre la religión y el cristianismo, apoyados uno por la Iglesia Católica y una parte de los príncipes del Sacro Imperio, mientras el otro por parte de los príncipes del imperio y del clero, rompiéndose de hecho la unidad religiosa de Europa.
En la Europa del Sacro Imperio existía un gran resentimiento contra el emperador por el monopolio que Castilla mantenía en la Época de los Descubrimientos, de tal manera que si querían comerciar con el Nuevo Mundo tenían que hacerlo siempre a través de la Casa de Contratación de Sevilla, si a ello sumamos las razones por las que estallo la rebelión comunera en Castilla, la aparición de flamencos en la Corte Castellana, desembocamos en la razón por la que el emperador Carlos tomara la decisión de no incluir al resto de Europa en los contactos con el Nuevo Mundo, ello provocó que los príncipes apoyaran las ideas de Lutero frente a la Iglesia Católica y su emperador.
En esta situación que provocaba la ruptura de la religión y del imperio el emperador Carlos insistió al papa Paulo III en convocar un concilio que asegurase el catolicismo y a su vez la unidad de su imperio, este pensamiento sería conocida como la Contrarreforma, con lo que el Concilio de Trento tuvo un carácter doctrinal, otro jurídico y otro pastoral.
Luis Vives asesoró al papa Paulo III en la convocatoria. En ciertos aspectos el concilio fue hispano los aspectos fundamentales fueron establecidos por los jesuitas Diego Laínez, Alfonso Salmerón y Francisco Torres, La filosofía era la de Cardillo de Villalpando, la norma y su sanción tuvo valedor en el obispo de Granada, aparte de las aportaciones al concilio de Melchor Cano; Martín Perez de Ayala, entre otros.
Existieron dos tendencias conciliares, los que pretendieron la unidad con los protestantes y los que pensaban que la unificación no era posible.
En España el Cardenal Cisneros había reprimido ya los abusos eclesíastos, por lo que la situación Española no coincidía con el feudalismo de los obispos alemanes, la corrupción de los italianos o el servilismo al rey de los franceses.
Diego Laínez, pronunció un notable discurso sobre la justificación de la caridad como método para alcanzar la salvación del alma basándose en Santo Tomas de Aquino en contra de la salvación por la fé de Lutero.
Los hispanos basaban la fortaleza de su fé en la dureza que representó en nuestro país la defensa de la fé cristiana frente a la invasión musulmana, durante muchos siglos, lo que terminó por conseguir la adhesión de muchos obispos a las tesis hispanas.
El concilio promulgó 14 decretos doctrinales y 13 decretos, que aprobó el papa Pío IV.
La Congregación del Concilio se encargó del cumplimiento de los decretos que se informaron con el Catecismo.
Se estableció un Indice de Libros Prohibidos, donde figurarían las obras contrarias o heréticas.
El Santo Oficio se encargaría de juzgar las desviaciones doctrinales y la autoridad civil las castigaría.
En el Decreto sobre las imágenes define estas como objeto de adoración, fomentando la imagen de María como madre de Dios y de ejemplo doctrinario para los fieles, lo mismo que las reliquias.
Estas y otras disposiciones sobre sacramentos, fuentes de revelación, ritos, misa o jerarquía fueron inspirados en teólogos o juristas formados en las universidades hispanas de Salamanca o Alcalá. Con lo cual la formación e inspiración de la Contrarreforma nace del hispanismo que adoctrinaba el Nuevo Mundo hispano.
Alfonso IX de León quiso tener estudios en su reino y por ello creó las " scholas Salamanticae", base sobre se fundó la Universidad de Salamanca. El primer Estudio contó con un maestro en Leyes, otros en lógica, gramática o medicina y física, la Universidad de Salamanca pasó a ser una de las primeras junto a la de París, Oxford y Bolonía.
Fray Francisco de Vitoria fue el fundador de la Escuela de Salamanca iniciadora de los estudios de economía, además en Potestate Civili, estableció los principios del Derecho Internacional de Gentes, el propuso una comunidad de pueblos que se basará en el derecho natural, por lo que se anticipó cuatro siglos a la fundación de las Naciones Unidas, sentando los principios de lo que fueron las Leyes de Indias.
La Escuela de Salamanca fue una corriente de pensamiento en el siglo XVI del renacimiento que se produjo en la Universidad de Salamanca. Desarrolló estudios sobre los problemas económicos de España motivados por el descubrimiento de América, uno de los problemas que afrontaron fue el valor cuantitativo del dinero, afrontado desde un principio escolástico y renacentista que estaba en contraposición con la idea de incremento preferente de la riqueza del estado que se sostuvo con la reforma protestante.
Los principales ideólogos de la Escuela de Salamanca fueron: Francisco de Vitoria, Tomas de Mercado, Domingo de Soto, Luis de Molina, Juan de Mariana, Diego de Covarrubias y Martín de Azpilicueta.
El pensamiento económico que defendió la Escuela de Salamanca fue la propiedad privada, considerando que era necesaria para la expansión del comercio, lo que la legitimaba por el bien social, con ella se defendió también temas como la competencia, la libertad económica y el dinamismo del mercado, como motor de la riqueza, según señaló Domingo de Soto.
La riqueza ultramarina de España trajo consigo el problema de la inflación, provocando la pobreza por el aumento de precios de los consumibles y fue Martín Azpilicueta el que advirtió que la abundancia de dinero generaba.
el aumento de los precios.
Sin embargo, los escolares no defendían el prestamo con interés, lo que les fue distanciando de la realidad impuesta en la reforma protestante, que se apoyaron en el soporte de que era lícito el margen comercial que imponía el mercado, tanto de suministros y subsistencia, como el del mercado del dinero.
Siglos más tarde la Escuela Austriaca rescató sus principios, al basarse en el subjetivismo de Diego de Covarrubias, señalando que es el individualismo es el que marca el precio a pagar por el dinero, volviendo a tomar principios tomistas de los escolásticos salmantinos, anticipándose varios siglos a la economía científica de Adam Smith.
La teoría cuantitativa del dinero sostenida por Tomas de Mercado y Martín de Azpilicueta, parten de la formula:
- M M x V C= P N x N P
Donde:
MM = masa monetaria
VC = velocidad de circulación
PN = producto nacional
NP = nivel de precios
Ecuación fundamental en la economía moderna y establecieron el principio según el cual se valoran más los bienes actuales que los futuros, en el mercado, principio defendido por Azpilicueta.
Juan de Mariana defendió los principios de libertad económica, lo que provocó la quema de sus libros en tiempos de Felipe III.
El nacimiento de la Escuela de Salamanca partió de la costumbre académica de la Reelecturas Teológicas, eran conferencias en el final del curso académico, sobre los temas de las lecciones impartidas durante ese año lectivo.
Francisco de Vitoria y la Escuela de Salamanca, en el terreno filosófico, introdujo la Summa Theologiae de Santo Tomas de Aquino en la Universidad de Salamanca, como libro base de Teología allí, tomando el Tomismo carta de naturaleza en todas las universidades poco después.
El iusnaturalismo de Vitoría se apoyaba en el hombre, no en el deseo voluntarista del legislador, esa fue la idea dominante en los siglos XVII y XVIII. Vitoria sostenía que si los bienes fueran comunes, los malvados, avaros y ladrones serían los que se beneficiarían de ellos.
En De Potestate Civili en terreno del Derecho de Gentes, Francisco de Vitoría propuso una comunidad de todos los pueblos, fundada sobre el derecho natural, no fundada en el uso de la fuerza, ni en las costumbres internacionales, en contra de las ideas expuestas por Maquiavelo, señalando que el Estado debe tener límites morales. Rechazó las jerarquías feudales existentes entonces y la supremacía universal del emperador o del papado, pues el emperador estaba sometido al poder espiritual del papado y el papado al poder temporal del emperador. Defendió al ser humano, como persona racional, moral y responsable con derecho a la vida, a la integridad física y a la propiedad.
En Indis se preocupa Vitoría de los derechos humanos de los indios, recogiendo las reelecciones sobre la materia, afirmando que no son inferiores y poseen los mismos derechos. Promueve que el derecho de un país desarrollado a dominar otro subdesarrollado debe utilizarse para mejorarlo y nunca para dañarlo, en contra de la teoría del dominio de Maquiavelo, sosteniendo que toda colonización es temporal y debe preparar la emancipación. Defendió incluso el derecho a defenderse con sus propias leyes, es el inicio del Derecho Internacional de Gentes.
Estas ideas se concretaron en siete Justos Títulos, recogidos por Felipe II en sus leyes:
1,- La propagación de la religión cristiana
2.- la protección de los cristianos frente a los paganos.
3.- Los indios siendo cristianos son dados por el Papa, como señores protectores a los reyes católicos que gobiernen.
4.- En causas delictivas, los conquistadores están obligados a impartir justicia
5.- Los indios, deben ser libres de tomar como rey al de España o permanecer en su situación anterior.
6.- Si los españoles intervienen en guerras entre indios, puede participar del botín.
7.- Los indios por su atraso deben ser protegidos
A estos siete contrapone otros siete ilegítimos que son los opuestos, siendo tanto los unos como los otros objeto de debate y por las que se promulgaron las Leyes de Indias.
Otra consecuencia de los Títulos, anteriormente expuestos, fueron la convocatoria de las Juntas de Valladolid de 1550, después de su muerte, donde se debatió en profundidad sobre la naturaleza natural del indígena en el Nuevo Mundo.
Vitoria analizó el concepto de Guerra Justa, esgrimido por Lutero, sosteniendo que la única justa es la que se hace como autodefensa de la comunidad y sus individuos, mientras Lutero señalaba, " a los cristianos le es lícito hacer la guerra".
La Universidad de Salamanca, sirvió de modelo para las universidades que posteriores vinieron en los territorios hispanos, la Complutense, que nutrió la formación de profesores para las universidades del Nuevo Mundo, así como personal con formación para la gestión de la administración peninsular y americana, además de la de México capital, la de Lima o la de Guatemala, etcétera, en contraposición a la colonización de los otros países de Europa, donde la primera no hispana sería la de Harvard, en el siglo XII, ya avanzado.
"¡Mientras el mundo aliente, mientras la esfera gire, mientras la onda cordial aliente un sueño, mientras haya una viva pasión, un noble empeño, un buscado imposible, una imposible hazaña, una América oculta que hallar, vivirá España!"
Por Rubén Darío, precursor de la Hispanidad.
(poeta nicaragüense, 1867 )
Rubén Darío compuso el poema " Salutación Optimista" para un discurso que tuvo en el Ateneo de Madrid a principios del siglo XX, en el que homenajea a la Unión Intelectual Hispanoamericana, es un poema que tiene un discurso culto, no al uso.
El poeta saluda con entusiasmo a los ilustres y afamados españoles en la conferencia, a los que califica de ubérrimos, expresando que llega el momento de gloria y honor para los hispanos.
Señala que la ilusión Hispana quedó derrotada por la desconfianza mutua, que la unión de España y los países hispanos brillará de nuevo en función de la virtud que resucitará, como sucedió con la virtud de los mutuos antepasados, apareciendo de nuevo grandes hazañas, como sucedió después de la aparición de Hércules en la Peínsula Ibérica.
Avisaba contra los agoreros y destructores de las glorias hispanas, contra las guerras y enfrentamientos mundiales y que de ellos nacerá nuestro renacimiento, que será evidente , como la sabia de un gran roble en primavera, con los nobles y recios hijos de nuestra nación que poblarán América antes del nuevo amanecer.
Sugiere el poeta la unión de las distintas razas hispanas para recobrar el vigor perdido y para caminar en una dirección y realizar grandes logros con frutos que serán visibles.
Hace notar que los futuros triunfos serán comunes gracias a la lengua conjunta.
Los hispanoamericanos disfrutarán entonces de un amanecer brillante gracias a la inspiración hispana y la laboriosidad, junto a la fe en el cristianismo católico.
Termina exhortando a españoles e hispanoamericanos a no perder nunca la esperanza.
SALUTACIÓN OPTIMISTA
Ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda, espíritus fraternos, luminosas almas, ¡salve! Porque llega el momento en que habrán de cantar nuevos himnos lenguas de gloria. Un vasto rumor llena los ámbitos; mágicas ondas de vida van renaciendo de pronto; retrocede el olvido, retrocede engañada la muerte, se anuncia un reino nuevo, feliz sibila sueña, y en la caja pandórica de que tantas desgracias surgieron encontramos de súbito, talismánica, pura, riente, cual pudiera decirla en sus versos Virgilio divino, la divina reina de luz, ¡la celeste Esperanza!
Pálidas indolencias, desconfianzas fatales que a tumba o a perpetuo presidio, condenasteis al noble entusiasmo, ya veréis el salir del sol en un triunfo de liras, mientras dos continentes, abandonados de huesos gloriosos, del Hércules antiguo la gran sombra soberbia evocando, digan al orbe: la alta virtud resucita, que a la hispana progenie hizo dueña de siglos.
Abominad la boca que predice desgracias eternas, abominad los ojos que ven sólo zodíacos funestos, abominad las manos que apedrean las ruinas ilustres o que la tea empuñan o la daga suicida. Siéntense sordos ímpetus en las entrañas del mundo, la inminencia de algo fatal hoy conmueve la tierra; fuertes colosos caen, se desbandan bicéfalas águilas, y algo se inicia como vasto social cataclismo sobre la faz del orbe. ¿Quién dirá que las savias dormidas no despierten entonces en el tronco del roble gigante bajo el cual se exprimió la ubre de la loba romana? ¿Quién será el pusilánime que al vigor español niegue músculos y que al alma española juzgase áptera y ciega y tullida? No es Babilonia ni Nínive enterrada en olvido y en polvo ni entre momias y piedras, reina que habita el sepulcro, la nación generosa, coronada de orgullo inmarchito, que hacia el lado del alba fija las miradas ansiosas, ni la que, tras los mares en que yace sepulta la Atlántida, tiene su coro de vástagos, altos, robustos y fuertes.
Únanse, brillen, secúndense, tantos vigores dispersos: formen todos un solo haz de energía ecuménica. Sangre de Hispania fecunda, sólidas, ínclitas razas, muestren los dones pretéritos que fueron antaño su triunfo. Vuelva el antiguo entusiasmo, vuelva el espíritu ardiente que regará lenguas de fuego en esa epifanía. Juntas las testas ancianas ceñidas de líricos lauros y las cabezas jóvenes que la alta Minerva decora, así los manes heroicos de los primitivos abuelos, de los egregios padres que abrieron el surco prístino, sientan los soplos agrarios de primaverales retornos y el rumor de espigas que inició la labor triptolémica.
Un continente y otro renovando las viejas prosapias, en espíritu unidos, en espíritu y ansias y lengua, ven llegar el momento en que habrán de cantar nuevos himnos. La latina estirpe verá la gran alba futura: en un trueno de música gloriosa, millones de labios saludarán la espléndida luz que vendrá del Oriente, Oriente augusto, en donde todo lo cambia y renueva la eternidad de Dios, la actividad infinita. Y así sea Esperanza la visión permanente en nosotros, ¡ínclitas razas ubérrimas, sangre de Hispania fecunda!
En consecuencia, con Rubén Darío y su Salutación Optimista renace la idea de Hispanidad, después de la guerra por Cuba, Filipinas y Puerto Rico con los Estados Unidos y es en el Ateneo Madrileño donde se produce ese renacimiento, que creo sienta sus cimientos sociales en las redes, levantándose con los trabajos y publicaciones de Arturo Pérez Reverte, Elvira Roca Barea, Carlos Canales, Patricio Lons...., y que se podrá culminar quizás, como solo el nicaragüense Rubén Darío soñó alguna vez, cuando una iniciativa política asuma ese ansia popular sentida tanto aquí como allá
Muchos creen que los enfrentamientos nacen cuando Felipe II envía la Grande y Felicisima Armada a invadir Inglaterra, pero hubo muchos acontecimientos y todos eran agravios a lo suponía lo hispano.
Todo empieza con la quinta hija de los Reyes Católicos, Catalina de Aragón, nieta de Catalina de Lancaster y por lo tanto de ascendencia inglesa, que con tres años la comprometen sus padres en matrimonio con el hijo mayor de Enrique VII de Inglaterra, Arturo.
Cuándo Catalina cumple 15 años la mandan a Inglaterra para que se despose con Arturo. El matrimonio tiene un principio feliz pero una enfermedad no aclarada afecta a los jóvenes y el heredero de la corona de Inglaterra muere a los cinco meses del matrimonio y Catalina con apenas 17 años queda viuda.
Si se hubiera roto el compromiso y Catalina hubiera vuelto a España, tendrían que devolver la dote y para no hacerlo la comprometen con el segundo hijo de Enrique VII, el que sería Enrique VIII.
Enrique aunque de apariencia saludable llevaba consigo una tara congénita o adquirida de salud, la sífilis que por aquel entonces no se conocía su transmisión, y una debilidad, la promiscuidad. La duda es si las lúes eran genéticas o adquiridas, pero el caso es que hay signos indirectos acumulativos:
- Su promiscuidad.
- La historia de sus reinas, pues se casó seis veces, con abortos repetidos.
- La prematura muerte de su hijo primogénito fruto del matrimonio con Jame Seymur, con lesiones cutáneas.
- La nariz maloliente, la sordera y la mala visión de su hija María con Catalina.
- Los problemas visuales de Isabel hija con Ana Bolena.
- Los accesos de cólera y crueldad que demostró Enruque VIII.
Todos estos síntomas describen una afección nerviosa de la sífilis.
El matrimonio pidió una dispensa al Papa para poder casarse y la concedió, sobre el hecho de no consumación del anterior matrimonio por enfermedad de Arturo, ya que era Catalina viuda del hermano de Enrique, el matrimonio tuvo una serie de abortos o fallecieron a poco de nacer cada príncipe o princesa pero Maria Tudor sobrevivió, llegando a ser reina y esposa de Felipe II. Enrique culpó de aquellas muertes al haberse casado con su cuñada, rompió con el Papado y se proclamó jefe de la iglesia de Inglaterra separándose del catolicismo, casándose con su amante Ana Bolena, abandonando a Catalina que años más tarde murió, sola y con la ausencia de su hija María a quién Enrique VIII no quiso que la viera, lo que enfureció al emperador Carlos V, sobrino de Catalina, cuando le hicieron la autopsia descubrieron que su corazón estaba ennegrecido, no se sabe si de cáncer o por envenenamiento. Poco después Ana Bolena fue decapitada por sentencia de un tribunal, en delito de incesto con su hermano y por tener varios amantes.
Enrique VIII tuvo seis esposas y amantes del genero femenino y masculino, un montón de abortos e hijos fallecidos prematuramente, a los que solo sobrevivieron, María e Isabel.
A todo esto, hay que sumarle el envió con patente de corso de Isabel I a Francis Drake y a Hawkins a los territorios españoles en América y el Pacífico, sin declaración previa de Guerra entre España e Inglaterra, lo que trajo como consecuencia el envió de la Grande y Felicisima Armada por Felipe II contra Inglaterra.
Además es necesario dar a conocer un plan diseñado por el Lord Protector de Inglaterra que gobernó Inglaterra durante el reinado de rey Felipe IV de España y las Indias Occidentales, según el cual: "El español no es sin más nuestro enemigo por mera casualidad, sino de forma providencial; así lo ha dispuesto Dios con su sabiduría". Cita textual de Cronwell en el Parlamento Inglés, en la exposición del Western Design o Designio de Occidente declarándonos enemigos suyos hubiera o no guerra, este plan supuso el nacimiento de piratas como Morgan que asaltó Portobelo, Panamá y otros puertos, siempre por la noche y desde la selva a espaldas del mar, que fue repetidamente nombrado gobernador de Jamaica, transformando la isla en un nido de corsarios ingleses, el plan consistió en la ocupación de las islas menores del Caribe no conquistadas por los españoles o poco protegidas y atacar desde allí barcos y territorios hispanos. La idea del plan estuvo vigente incluso cuando Estados Unidos arrebató el Occidente de Norteamérica a México.
En conclusión, la Armada Española no fue la desencadenante de la rivalidad histórica entre lo hispano y lo británico, sino una consecuencia de una rivalidad larvada por el descubrimiento del Nuevo Mundo y los agravios infligidos a la monarquía española por la inglesa, junto a los ataques realizados con patentes corsarias de la reina inglesa a Drake y Hawkins contra territorio y barcos hispanos en costas y océanos.